Noticias de Chihuahua.- Tras las detenciones de ex funcionarios de Chihuahua durante la gestión de César Duarte, Jaime García Chávez, presidente del Movimiento Unión Chihuahuense, señaló que no se trata de un acto de venganza, sino de justicia en la lucha contra la corrupción.

“En Chihuahua vemos todos estos sucesos con optimismo y en reconocimiento de una voluntad de ir concretando la justicia en materia de lucha anticorrupción. Lo estamos viendo como un ejercicio de derecho, no como una reyerta o venganza, como se ha querido ver por el PRI en el estado”, dijo García Chávez.

En entrevista telefónica con Ricardo Rocha, agregó que, luego de tres años, la batalla contra la corrupción y la impunidad está dando sus primeros frutos “con las limitaciones que implica el régimen de corrupción e impunidad porque lo que vamos a ver en los días que vienen, también es el gran legislativo que hay para combatir con eficacia a fondo la corrupción en los tribunales”.

Lamentó que César Duarte, ex gobernador de Chihuahua, se encuentre prófugo. Asimismo, sostuvo que los esfuerzos por impedir la detención de Antonio Tarín, “revela que estamos en presencia de una lucha muy importante”, la cual fue impulsada “desde la sociedad y, ahora, las instituciones locales”.

Asimismo, lamentó que, a dos años y medio, esté “congelado” en la Procuraduría General de la República (PGR) el expediente por peculado, por enriquecimiento ilícito y uso abusivo de facultades y atribuciones contra tres ex funcionarios, uno de ellos el fallecido Carlos Hermosillo; los otros dos César Duarte y quien fuera su secretario de Hacienda.

Aunque no se tiene una cifra exacta del desfalco que dejó César Duarte, Jaime García señaló que, con base en el expediente se habla de alrededor de 400 millones, “pero creo que por las estimaciones que hemos hecho acá, el desfalco alcanza a miles de millones de pesos”.

Detalló que Jaime Herrera Corral “hizo depósitos de fin de semana, a su banco Unión Progreso –del que es accionista junto con César Duarte-, por la cantidad de 80 mil millones de pesos”, sin decir que esa cantidad haya estado en el banco.

García recordó que cuando la calificadora Moody’s dijo que “que no se podía registrar a esa institución como banca múltiple precisamente porque los socios eran funcionarios del gobierno. Y cuando dijo que no tenían el tamaño económico para ser banco, entonces nombra a Jaime Herrera para que deposite el dinero público en ese banco del que eran propietarios”.

Jaime García Chávez señaló que la corrupción alcanzó también a la iniciativa privada, haciendo referencia al que mantiene en prisión a Javier Garfio, otrora secretario de Obras Públicas, quien “vendió bienes inmobiliarios a una empresa que se constituyó en Aguascalientes”, así como el empresario de Delicias Jaime Galván, quien “está atrás del Banco Unión Progreso” que además “se está lanzando como empresario vitivinícola”.

En torno al aumento en la violencia que se ha registrado en Chihuahua, García explicó que la alternancia en el poder, luego de 18 años de gobiernos priistas, “fue aprovechada por los grupos criminales para asentar sus bases de operación. Recordemos que César Duarte convirtió a la Fiscalía en una institución para gobernar el crimen, pero no para combatirlo; esos pactos se han roto y eso ha traído una violencia creciente”.

Agregó que “Raúl Cervantes se ha convertido en una especia de tapadera para César Duarte en temas esenciales de seguridad, de corrupción”, prueba de ello el que haya desconocido, ante un juez federal, la denuncia penal interpuesta el 23 de septiembre de 2014, lo que calificó como una “monstruosidad porque ahí está comprobado todo lo que tiene que ver con el Banco Unión Progreso”.