Noticias de Chihuahua.- Paquimé, la ciudad de las Casas Grandes son uno de los misterios arqueológicos más trascendentes que alberga el estado de Chihuahua y la Sierra Madre Occidental, pues aún en nuestros días solo hay conjeturas acerca del origen y ocaso de esta cultura.

Las ruinas de los edificios e infraestructura construidas en base a ladrillos de tierra apisonada se localizan a escasos 500 metros de la cabecera municipal de Casas Grandes, una extensa comarca que alrededor de 1820 se convirtió en municipio, nombre asociado a la traducción de la palabra Paquimé de origen indeciso entre los dialectos hopi, náhuatl, pima o mogollón.

Paquimé fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1998 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco por sus siglas en inglés).

A la luz de su arquitectura, es considerada una ciudad construida por los hombres para los hombres, a diferencia de las ciudades mesoamericanas, que fueron construidas para los dioses.

Hoy está bajo el resguardo del Instituto Nacional de Geografía e Historia (INAH), aunque solo se ha explorado un 10 por ciento de la extensa zona territorial y se ha construido un Museo de las Culturas del Norte, donde se exhiben colecciones de las culturas indígenas del Norte de México y el Sur de Estados Unidos a través de maquetas, pinturas, fotografías y videos.

La ciudad de Casas Grandes ha alcanzado la designación de Pueblo Mágico por la Secretaría de Turismo Federal (Sectur), debido a que a través del tiempo, ha conservado su patrimonio tangible e intangible a través de sus valores y herencia histórica natural.
Palacio Municipal

Fue construido en 1903 para escuela primaria, pero al paso del tiempo resultó insuficiente para dar cabida a los estudiantes de Casas Grandes.

Los murales

Ubicados en el centro histórico y pintados por artistas locales representan las diversas etapas de la historia regional.

Cerámica de Mata Ortiz

A partir de 1970 se inició un movimiento artístico basado en ollas de barro de Paquimé, que dieron origen a la cerámica de Mata Ortiz, pueblo vecino a Casas Grandes que se ha convertido en la más grande manifestación de arte en barro en México.

Alrededor de 300 familias de este poblado tiene como principal fuente de ingresos la elaboración de ollas, incluso, en la antigua estación del ferrocarril han constituido una cooperativa.

Cueva de La Olla

Es un sitio arqueológico ubicado en el Valle de Las Cuevas, nombre que recibió porque cuenta con una estructura redondeada que se encuentra al frente de las demás construcciones.

En este valle se han detectado vestigios de la probable ocupación por grupos humanos que utilizaban un ancestro del maíz.

No todo es arqueología

Hay actividades de recreo y esparcimiento como el Temazcal Terapéutico, que consiste en un baño de vapor que se utiliza desde tiempos prehispánicos con fines terapéuticos, como desintoxicación y tonificación de la piel.
También hay balnearios distribuidos en el extenso territorio y actividades recreativas como jaripeo en el poblado de El Willy, que se transforma en toda una feria durante Semana Santa, cuando cientos de familias acampan y disfrutan del paisaje.

Coloquio Internacional de las Culturas del Desierto

Debido a sus características de Pueblo Mágico y asiento de la Cultura Paquimé, Casas Grandes fue designado sede del Coloquio Internacional de las Culturas del Desierto, del 5 al 8 de abril con participación de especialistas de Francia, Marruecos y México.

En este Coloquio se presentaron 104 ponencias, además de competencias deportivas y presentaciones culturales.

Huella mormona

Colonia Dublán y Colonia Juárez son dos comunidades mormonas sobrevivientes de un gran número de estas congregaciones establecidas en México por inmigrantes de esa religión a finales del Siglo XIX y principios del XX.

Ambas colonias se consideran un rincón de UTAH en Chihuahua por su arquitectura y amplitud de sus casas e instalaciones educativas.

Han contribuido con la economía de la región, particularmente en la agricultura con cultivos de durazno, manzana, ciruelo y otros productos que desafían al clima árido.

(Con información de la Directora de Turismo de Casas Grandes, Dénika Leonor López Peña y el guía certificado, Elías Ramos)

Vestigios de la gran ciudad

– Juego de pelota: Parecido a los que se conservan de la cultura tolteca.

– Montículo de las ofrendas: En este lugar fue donde se descubrió un altar de piedra roja y algunos collares de huesos humanos.

– La Casa de los Hornos: Forma parte de un conjunto de nueve cuartos y dos plazas pequeñas.

– El Montículo de la Cruz: Mide 15 metros de largo orientado astronómicamente según los puntos cardinales.

– La Casa del Pozo o de la Noria, Casa de los Muertos, Casa de las Columnas, Casas de las Guacamayas: Se le llama así porque en tal sitio fueron desenterrados los restos de guacamayas, sugiriéndose allí un criadero de esas aves muy apreciadas por sus plumas.