Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.- Más de 150 adolescentes de 10 escuelas de nivel secundaria recibieron el curso “Las reglas de oro para ser asertivo o asertiva”, impartido como parte del “Programa Permanente de Promotoría Voluntaria”, del Programa Estatal de Educación para la Prevención del SIDA (Peepsida), impulsado por la Fundación del Empresariado Chihuahuense, A.C. a través del cual se brindó a los estudiantes herramientas clave de comunicación para que fortalezcan su labor como promotores voluntarios para una juventud sana y fortalecida con la toma responsable de decisiones.

Este taller se impartió en las secundarias federales número 15, 3021, 3062 y 58; en las técnicas con número 49, 91 y 8, así como en las telesecundarias Francisco I. Madero, número 6226 y 6120 “Colonia Juárez”, por parte de las facilitadoras Profra. María Dolores Portillo Díaz, L.T.S. Marlene Ferreiro Hernández, L.T.S Brenda María Espinoza Sandoval y L.T.S. María Nathaly Prieto Dourieth, de PEEPSIDA.

Al respecto, el ingeniero Jesús Nájera Lom, Director de Fechac en la región de NCG, comentó que estas jornadas de capacitación cuentan con dos funciones estratégicas: primero, facilitar a los jóvenes promotores espacios orientados al desarrollo de sus capacidades humanas y sociales, así como al fomento del pensamiento crítico; y segundo, impulsar su incidencia en la promoción de una juventud sana y prometedora entre sus amigos, familiares y vecinos de la misma edad.

“Los empresarios chihuahuenses invierten en proyectos sociales como Peepsida, que atienden las necesidades de las nuevas generaciones y las fortalecen mediante su capacitación para que proyecten el futuro que quieren para ellos y sus seres amados, definan las estrategias de vida para lograrlo y se conviertan en ciudadanos prósperos y felices, que contribuyan en la construcción de una mejor comunidad”, destacó el Ing. Nájera.

Todos los proyectos impulsados por Fechac son posibles gracias a un modelo de responsabilidad social compartida que suma los esfuerzos de los empresarios chihuahuenses, quienes aportan recursos económicos y el trabajo voluntario de 130 consejeros provenientes de organismos empresariales; el Gobierno del estado, que recauda solidariamente las aportaciones a través de su secretaría de Hacienda; el Congreso del Estado, que emite un decreto que permite este mecanismo; y las organizaciones de la sociedad civil, que coinvierten con la Fundación y operan proyectos enfocados en formar una mejor comunidad.