Noticias de Chihuahua.- Los científicos han conseguido crear un algoritmo que puede leer la mente y predecir los pensamientos con un 87 % de precisión.

Las redes neuronales siguen demostrando su utilidad en nuestra vida día a día, y lo que las compañías de tecnología han bautizado como inteligencias artificiales nos sigue sorprendiendo con sus aplicaciones en la vida diaria.

Pero ahora, un grupo de investigadores de la universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) se dieron a la tarea de desarrollar una inteligencia artificial más compleja. Este nuevo sistema está llevando las capacidades de los algoritmos de las redes neurales a un nuevo nivel: leer una mente humana, según revela un estudio publicado esta semana por los citados científicos.

Los investigadores realizaron un trabajo de contraingeniería de las señales enviadas por el cerebro, de tal manera que una de estas inteligencias artificiales pueda leer pensamientos complejos simplemente al mirar una resonancia magnética del cerebro humano.

Esto se logró al recolectar información de una máquina de resonancia magnética funcional o fMRI. Esta información es presentada a los algoritmos de ‘machine learning’, quienes detectan los patrones de activación del cerebro y la manera en la que estos se activan al crear pensamientos complejos.

Mediante este estudio, el equipo de desarrolladores pudo demostrar qué regiones del cerebro se activaban y de qué forma lo hacían, al procesar 240 eventos complejos, que iban desde pensar en personas hasta lugares e incluso acciones físicas e interacciones sociales.

Entender estos disparadores permitió al algoritmo utilizar estas resonancias magnéticas para predecir lo que el cerebro del paciente estaba pensando en ese momento, llegando a conectar los pensamientos individuales en una oración coherente.

El estudio demostró que el algoritmo tiene la capacidad de predecir los pensamientos reales y correctos de los pacientes a través del análisis de sus resonancias magnéticas, con un grado de certeza de 87 %.

Además, el sistema puede hacer lo contrario: recibir una oración para crear una imagen correcta de cómo se hubiera activado el cerebro humano para crearla.

“El cerebro humano funciona combinando conceptos individuales en pensamientos complejos. Por ejemplo, no piensa sólo en ‘frutas’, sino en ‘me gusta comer fruta a la noche con mi familia’”, explica Marcel Just, líder del trabajo, quien añadió que por primera vez se logró decodificar pensamientos que contienen varios de estos conceptos.