Noticias de Chihuahua.- En sus incursiones a los pueblos costeros de toda la Europa medieval los vikingos eran, por supuesto, gente salvaje. Sin embargo, no solo destruían y desorganizaban la vida en las zonas invadidas, sino que aprendían a organizar su propia subsistencia, hacerla más segura y ordenada, informó RT.

Dentro de esta tendencia, tenían una importancia especial las fortificaciones que, según estiman los científicos daneses, sus ancestros habían copiado en algún momento a los anglosajones.

En el 2014 un grupo de arqueólogos detectó una de las pocas fortalezas conocidas del siglo X y ahora ha terminado su excavación y la descripción de los hallazgos. Era redonda, lo que quiere decir que sus terraplenes tenían la forma de un anillo con un diámetro externo de 144 metros. Sus cuatro puertas principales se entrecruzaban por medio de dos calles pavimentadas con madera.

El arqueólogo Soren Michael Sindbæk, de la Universidad de Aarhus, relató a la revista ‘Science’ que en los años 1930 fueron identificadas cuatro fortalezas similares, pero desde entonces, ninguna más. Una completa visualización 3D de todo el territorio de Dinamarca, realizada por el Gobierno nacional en los recientes años, ha contribuido mucho a este descubrimiento.

Los científicos jamás habrían adivinado el lugar para la excavación sin este método contemporáneo de topografía, indicó Sindbæk. Los restos de terraplenes solo se elevaban medio metro sobre el nivel del terreno a causa de una condición muy labrada de las tierras danesas. Además, la distribución de las fortalezas en el mapa parece desordenada, aunque su propia existencia confirma una buena organización social entre los vikingos.

Sindbæk destacó dos hallazgos particulares hechos entre los terraplenes: una pulsera de plata y una “fantástica” caja de herramientas de carpintero abandonada después de que la quemara parcialmente un incendio. El cementerio, ubicado junto a la fortificación circular, contiene entierros de mujeres y niños y no solo de soldados: algo que muestra que los “hombres del rey” estaban allí con sus familias.

Respecto a otras fortalezas circulares en Dinamarca se sabe que los pobladores las abandonaban en una o dos décadas, no duraban mucho. La de Borgring parece la excepción, dado existió durante más de una generación de vikingos. Este conocimiento ha sido la mayor sorpresa para el arqueólogo, según confesó a la revista.