Noticias de Chihuahua.- “César Duarte tiene que ser juzgado por la justicia chi-huahuense en el caso de ser detenido”, sentenció Julio César Jiménez Castro, magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Asegura que ese Poder está en proceso de saneamiento, lo que empezó con una verdadera división de poderes y afirma que el Ejecutivo ha respetado la autonomía del Judicial rompiendo la inercia de la administración duartista.

A unos días de que el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Julio César Jiménez Castro, rinda su primer informe de actividades, concedió una de las primeras entrevistas en exclusiva para este medio, en la que abordó, sin darle vueltas, los temas que han marcado los primeros meses de su gestión.

César Duarte tiene que ser juzgado en Chihuahua, porque así lo exige la población y es el lugar donde según cometió sus crímenes.

El ineludible tema del sexenio es la acusación y persecución del ex gobernador del estado, César Duarte Jáquez. El Jefe del Ejecutivo Estatal, a través de la Fiscalía General del Estado, ha hecho de este tema el centro de su administración, al menos en este primer año y en ello el Poder Judicial juega un papel estratégico que da causa y fin a esas acusaciones; es parte del proceso de procuración y administración de justicia más allá de la política… ¿hay un órgano técnico jurídico?

Sobre los hombros de uno de los decanos de la Magistratura local se descargan éste y otros muchos temas jurídicos que provienen de la pasada administración; el hombre que preside el diezmado Poder Judicial se muestra tranquilo, sólo él sabe lo que pesa el bulto, o más bien, los expedientes que mantienen en vilo la opinión pública.

De visita por Parral, se le ve portando un saco que combina con sus calcetines grises, lo que hace resaltar el negro de sus zapatos, gafas redondas que le refrendan el aire intelectual de docto en asuntos de la Ley. Serio, pero no parco, a su estilo, no evidencia síntomas de empacho al abordar temas candentes del ámbito judicial, incluyendo la “papa caliente” del “duartismo”, en donde hace referencia que el principal implicado, el Ex gobernador, confirma que sí tiene cuentas pendientes de aclarar en los Juzgados del Estado de Chihuahua.

¿Hay acciones en contra del ex gobernador César Duarte; en concreto, es requerido por el Poder Judicial del Estado?

-Sí. La Fiscalía General del Estado ya planteó varias denuncias, presentó sus carpetas de investigación y se han emitido órdenes de aprehensión en su contra; a nivel federal se planteó otra denuncia por parte de la FEPADE y es requerido por ellos.

¿Si llegara a ser detenido, caería en manos de la justicia estatal o en manos de la federal?

Recargándose en el respaldo de su asiento, entrelazando las manos, pausado, busca hacer un tiro de precisión como respuesta y escudriña en su mente las palabras correctas. Se toma su tiempo hasta hilvanarlas.

-Lo conveniente sería que lo juzgaran las autoridades locales porque consideramos. La Federación sólo ha promovido una denuncia que está relacionada con delitos electorales.

¿Pero quién tendría prioridad, la Federación o el Estado?

-La población de Chihuahua exige que su juicio se lleve a cabo aquí, porque es necesario que responda por todas las imputaciones que le ha hecho la FGE, y en su caso, restituya el daño causado a la entidad.

¿Bueno, pero en términos legales, quién llevará la preferencia en este caso, la Federación o el Estado?

-Estimo que nosotros. Se trata de delitos diferentes, pero sí tenemos competencia; la Federación tiene un delito para requerirlo y nosotros más de uno”.

¿Quién se va a quedar con él?

Hace una pausa. Se quita los anteojos. Fija su mirada en algún punto de la pared de enfrente, como buscando extraerle a ese muro la respuesta certera.

-Bueno, todos los delitos estatales y federales fueron cometidos en Chihuahua y aunque haya injerencia de un Juez Federal, éste sería del Estado de Chihuahua; por tanto, tiene que estar a disposición física y material en el Tribunal Local-, concluye a manera de sentencia.

¿De ser detenido estaría aquí -en el estado-?

-Así tiene que ser.

La intención es sanear al Poder Judicial, corregir las irregularidades del pasado reciente.

Hablar y adentrarse a la era “duartista” implica recorrerla desde varias aristas, no sólo desde el despacho del Ejecutivo, que era su responsabilidad directa, se debe ir más allá de la zona limítrofe. Significa pisar la exacerbada extralimitación que contaminó los otros dos Poderes, donde el Judicial no es la excepción y tampoco el mejor librado. Aún están vigentes los juicios que cuestionan la legitimidad de las designaciones de Magistrados cuyos nombramientos fueron “cocinados al vapor”, en los albores de la extinción del pasado sexenio.

¿Cuál fue la situación que se presentó desde que asumió el cargo y qué ha cambiado?

Jiménez Castro suspira y, sin nostalgia, recuerda aquel primer día que llegó a la Presidencia del STJ.

-En las designaciones de Jueces, secretarios y otros funcionarios del Poder Judicial no se atendió a los tabuladores que se tienen en el STJ para su contratación.

¿Cómo cuáles designaciones?

-Como los más de 60 Jueces provisionales cuya situación no quisieron resolver; querían dejarlo para el final y hacerlo “al vapor”. Por fortuna, el Congreso del Estado suspendió el procedimiento.

¿Y cómo le va a hacer ahora?

-El Consejo de la Judicatura va a precisar los lineamientos de quienes quieran entrar al concurso.

¿Y qué se garantiza?

-Un proceso de selección imparcial y objetivo para que lleguen a esos cargos los más preparados.

¿A poco hay una vacuna anti política para que nadie caiga en la tentación de influir en esas decisiones?

-El Consejo de la Judicatura está integrado con personas que trabajaban en el Supremo Tribunal de Justicia; pero también por ciudadanos, lo que garantiza actuar de manera clara y efectiva.

¿Se ha quitado ya el estatus de que el Poder Judicial era un refugio de políticos, en lugar de un órgano técnico?

-La intención es sanear el Poder Judicial. Todas las facultades que tenía el órgano de administración fueron suprimidas a partir del primero de enero de este año. En septiembre de 2016 hubo una reforma para crear el Consejo de la Judicatura.

¿Qué pasó entonces?

-Nunca se integró ni empezó a operar. No tuvo funcionamiento de enero a junio del año en curso, y como consecuencia, no se pudieron hacer nombramientos ni movimientos en el Poder Judicial.

¿Y el saneamiento?

-Con las facultades que le concedieron al Consejo, se está en condiciones de llevar a cabo el saneamiento y la reconstrucción del Poder Judicial.

¿Cuándo se refiere al saneamiento, quiere decir que las cosas no se hicieron bien antes?

-A eso me refiero. Hubo irregularidades.

¿Irregulares, o sea cuestiones fuera de ley?

-Sí. Fuera de la ley.

¿Si alguien transgrede la Ley, entonces es responsable de eso?

-Así es.

¿A quién se le han fincado responsabilidades?

-Todavía no hemos echado para atrás nombramientos, el que hayamos separado a las personas de sus cargos, fue porque consideramos que el nombramiento no se ajustó a la legalidad.

¿Entonces no se ha fincado responsabilidad alguna para nadie por esas irregularidades?

-No. Hay quejas de personas interesadas, se iniciarán los procedimientos, y de encontrarse que se incurrió en responsabilidad, se aplicarán sanciones.

¿Y cuándo cree usted que terminará el saneamiento?

Se afloja el saco. Coloca sus manos sobre la tela del pantalón gris que recubren sus rodillas, mirando al piso. Las cuentas no le salen. La ecuación aún mantiene la incógnita sin despejar.

-Una fecha aproximada no se tiene ni se puede establecer. Se hará a la brevedad.

¿Usted rendirá su primer informe y dirá que está en proceso de saneamiento o que el Poder Judicial está saneado?

-Algunas áreas ya lo están; otras, están en proceso.

¿Bueno y en estos momentos hay los suficientes juzgadores para atender la sed de justicia social?

-Hay personal suficiente en determinadas áreas; en otras no. Por eso hemos planteado la necesidad de que crear más órganos jurisdiccionales para atender el rezago.

Saneamiento del Poder Judicial al 65 por ciento; es necesaria una reorientación presupuestaria que permita crear órganos jurisdiccionales, principalmente en Ciudad Juárez.

Desde que se inició el sexenio que presidió César Duarte las decisiones del Poder Judicial emanaban de otra oficina; la central del viejo edificio del Gobierno de Chihuahua, aunque se debe precisar que no fue en ese tiempo cuando se inventó el hilo negro del poder de nuestro Estado. Sí fue entonces cuando se le dio continuidad a la práctica que trocó la autonomía por un mal entendido ejercicio del poder más allá de las instituciones; un arraigado ritual de la política mexicana que busca ejercer el totalitarismo al amparo de una inexistente separación de Poderes que hoy es una de las la mayores falacias de nuestro sistema de gobierno. “El poder es para poder”, fue una de las más burdas de las expresiones que delataron el autoritarismo del periodo duartista exhibiendo con crudeza la estructura ósea que sostiene al histórico “Frankenstein mexicano”.

¿Si el 100 por ciento es lo idóneo para la administración de justicia, con qué porcentaje de avance se cuenta en ese proceso de saneamiento?

-Un 60 ó 65 por ciento.

¿Y qué más se está haciendo?

-Estamos solicitando una reorientación presupuestal para crear más órganos jurisdiccionales.

¿Crecer 35 por ciento sería el objetivo?

-Hasta darle el nivel necesario para que se pueda cumplir.

¿Cómo acercar la justicia a todos?

– Se está planeando reabrir once Juzgados Menores, lo que ayudará a las personas de zonas apartadas, especialmente en Ciudad Juárez, tener una autoridad judicial que les resuelva de manera pronta y expedita.

-Si pudiera decir tres cosas de las que puede sentirse orgulloso en este tiempo que ha presidido el Poder Judicial, ¿cuáles serían?-

-Que me he concentrado en resolver los problemas de la actividad jurisdiccional. En segunda, los recorridos realizados por todos los Distritos Jurisdiccionales nos ha permitido palpar las necesidades y situaciones en que se encuentran; y en tercer punto, me he comportado diferente a otras administraciones, cuando se acusó a los Presidentes del STJ de ser “edecanes” del Poder Ejecutivo y no atender las actividades del Poder Judicial.

¿Había injerencia del Ejecutivo pasado en el Poder Judicial?

-Es una verdad indiscutible.

¿Cómo se percibe esta interferencia desde el Palacio de Gobierno?

– En el sexenio anterior se cambió cuatro veces de presidencia. ¡Eso jamás se había visto en la historia del Poder Judicial!

Actualmente ¿mete las manos el Ejecutivo?

Trastabilló y recompuso…

-Puedo decir que ha habido respeto hacia el Poder Judicial porque la intención del titular del Ejecutivo -que es Javier Corral-, es respetar la separación de Poderes.

¿No ha tenido recomendaciones del Ejecutivo Estatal?

-¡Jamás! Ninguna recomendación o intromisión.

¿En Nada?

-Ha habido un respeto, si no absoluto, cuanto menos de no invadir el Poder Judicial.

¿Se había perdido esa autonomía?

– En el régimen anterior se perdieron todas estas formas. Tanto, que los últimos nombramientos de Magistrados fueron impugnados y aún están pendientes las resoluciones.

¿No se metieron las manos ni siquiera en la conformación del Consejo de la Judicatura?

-Se han dado críticas con relación al nombramiento de Consejeros de la Judicatura por parte del Ejecutivo, pero esas facultades así le fueron concedidas por la Ley, no se puede hablar de invasión.

¿Cómo se compone la Judicatura?

-El Consejo está integrado por dos Consejeros del Poder Judicial; uno, del Ejecutivo y otro por el Congreso del Estado.

¿Sí se ejerce una autonomía?-

– Creo que la autonomía debe sostenerse de manera personal por cada uno de los funcionarios jurisdiccionales.

Rumbo al primer informe ¿habrá resultados?

Estamos cerca de su primer informe de actividades, ¿hay resultados?

-Sí.

¿En qué áreas están esos avances?

-En el proceso de saneamiento y restructuración que se inició desde el comienzo de mi gestión en el Poder Judicial del Estado.

El informe, ¿cuándo y dónde?

-El 25 de agosto en la capital del estado.

El hombre de pelo cano, de arillos dorados que aprisionan los cristales sobre los cuales pasa y pesa la administración de justicia en el Estado, el mismo que preside uno de los tres Poderes, respira hondo; las preguntas se han agotado, al menos por el momento. Las dudas son perennes compañeras del diario caminar, adversarias naturales de la estática.