Noticias de Chihuahua.- Es normal que para bajar de peso y comenzar el largo proceso pensando en llegar alguna vez a tonificar el cuerpo, los especialistas aconsejen una dieta baja en alimentos procesados, alejada de las grasas. Lo mismo sucede para quienes tienen como objetivo mantener la silueta.

Siguiendo este lineamiento, la comida rápida es entonces la primera que debe ser suprimida -o al menos limitada- en la alimentación diaria. Las bebidas azucaradas y el alcohol, y productos a base de harina, también. Esta premisa reinante, considerada como indispensable, fue el impulso que motivó a Brian Northrup a poner en marcha el reto “Pizzapocalypse”.

Aficionado a la actividad física, Northrup decidió ir en contra de las recomendaciones de los médicos y expertos fitness. Quiso probar si era posible mantenerse en forma sin una dieta estricta. Para eso emprendió un largo experimento: comió una pizza entera todos los días durante un año. Y fue documentando el progreso en las redes sociales.

Declarado como amante de la pizza, contó que la verdadera ambición no tuvo que ver con el placer de degustar su comida favorita, sino con compartir el peculiar método que empleó para alcanzar el nivel de aptitud. “Con demasiada frecuencia escuché a los entrenadores, gurúes fitness e incluso los médicos decirle a la gente que no se puede trabajar con una dieta mala. Creo que todas esas personas subestiman enormemente lo que es posible a través del trabajo duro”, aseveró.