Noticias de Chihuahua.- La temporada de patinaje artístico empieza con muy malas noticias. Según ha informado la agencia de prensa ‘TASS’, la joven patinadora Julia Lipnitskaia se retira de su carrera deportiva por problemas de anorexia.

“Julia informó a la federación rusa de su decisión de retirarse en abril, después de haber seguido durante tres meses un tratamiento por anorexia”, explicó su madre, Daniela Lipnitskaya, a ‘TASS’.

Además, quiso añadir que Julia “en la actualidad sólo recibe remuneración olímpica, nada de la federación; aunque sigue figurando en la lista de reserva del equipo nacional”.

Aunque parece que la Federación Rusa de Patinaje quiere hacer oídos sordos a esta noticia. El presidente, Alexander Gorshkov, aseguró a la agencia que no ha recibido ningún comunicado oficial y que se mantendrá a la espera de declaraciones de la misma patinadora: “Aunque está en la lista de reserva, Julia sigue siendo parte del equipo nacional ruso”.

El éxito supuso una gran carga

En los últimos Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebraron en Sochi (Rusia), todas las expectativas estaban centradas en los deportistas que competían en casa. Y aún más en los patinadores.

Y así fue. Rusia se llevó el oro en la competición por equipos, en la que una pequeña Lipnitskaia, de tan sólo 15 años, eclipsó el retorno de Plushenko y enamoró al mundo. Con las notas de la banda sonora de la ‘Lista Schindler’, la joven rusa de cara angelical se convirtió en la patinadora más joven en ganar una medalla olímpica -superando por seis días a la estadounidense Tara Lipinski-.

Durante los meses siguientes recibió una avalancha de atención mediática. Hasta los países donde el patinaje es un deporte poco conocido hicieron eco de la patinadora revelación. Incluso apareció en la portada de la revista Time en su edición europea y asiática. Hasta que a finales del mismo año explotó en una entrevista para ‘AFP’: “No tengo libertad y tengo que justificar todo. Vivo en continuo estrés. Esto no es vida”.

Durante ese mismo 2014 su cuerpo se desarrolló, pasó de tener la complexión física de una niña a tener la de una mujer joven. A causa de estos cambios, Lipnitskaia empezó a perder el eje en los saltos y su nivel bajó.

Durante la siguiente temporada sus resultados no fueron los esperados y tras no cualificarse para el Europeo, decidió retirarse de la temporada. En la temporada 2015-2016, tampoco consiguió ir ni a Europa, ni al Mundial.

Las lesiones acabaron con sus esperanzas

La pasada temporada volvió a intentarlo. Muchos aficionados al patinaje auguraban una buena temporada de Lipnitskaya. Y, aunque no pudo participar en su primera prueba del ISU Grand Prix por lesión, la joven patinadora sí consiguió presentarse a su segunda prueba, la ‘Rostelecom Cup’. Pero tras quedar tercera en el programa corto, tuvo problemas en el libre.

A mitad del programa tuvo que parar al sentir dolor en la pierna.Tras unos instantes de tensión en la grada, la rusa consiguió continuar pero fue penalizada y quedó última.

La frustración en su carrera y los problemas de alimentación que la obsesionaban, para “poder mantenerse en el peso ideal para poder competir “ -como dijo una vez su exentrenadora Eterí Tutberidze- han culminado en este prematuro retiro.