Janos, Chihuahua.- Nueve lenguajes, una biósfera privilegiada con especies endémicas, el maíz más antiguo del estado, más de 2 mil sitios arqueológicos y una de las tres misiones más antiguas en Chihuahua, coexisten en la última frontera virreinal.

Janos es sin duda una tierra privilegiada como pocas, en historia, naturaleza y valores, al formarse como la puerta de entrada al estado desde Sonora y Nuevo México, Estados Unidos.

Mayra Anabel Astorga López, secretaria del Ayuntamiento, precisó que el municipio tomó su nombre de la tribu indígena janos y a 300 años de su fundación, tiene cerca de 10 mil habitantes en sus comunidades.

Janos nació en 1580, entre manantiales y ojos de agua, pero su fundación oficial se data en tres fechas: 1640, 1717 como la más aceptada, y en 1778, informó el cronista e historiador del Municipio, Luis Mario Madrid Jáquez.

El momento más simbólico en la formación de su historia es a partir de 1678, cuando se concedió merced de tierra a Francisco Ramírez Pacheco, para crear la Hacienda del Marquesote en el Puesto de la Soledad que permitió los asentamientos, observó.
Sin embargo, la madrugada del 6 de mayo de 1684, el pueblo y la Misión de la Soledad de Janos, fueron atacados y quemados hasta los cimientos, por “el pueblo revuelto” de Nuevo México y con ello fue necesario reestructurarlos, advirtió.

“La tragedia de 1864 derramó mucha sangre inocente y el piso se tiñó de rojo, por lo que una maldición cayó sobre Janos para dificultar su progreso desde entonces”, apuntó la secretaria del Ayuntamiento al referir una leyenda.

Fue el 16 de octubre de 1686 cuando se aprobó la fundación del Real Presidio, por el gobernador del Reino, José de Neira y Quiroga, bajo las órdenes del capital, Juan Fernández de la Fuente, añadió el cronista.

La Misión de La Soledad de San Felipe y Santiago de Janos, es una de las tres más antiguas del estado y aunque sigue en pie luego de casi 400 años, la falta de mantenimiento a un patrimonio de tal relevancia, ha dejado cicatrices.

“Si te fijas, el grosor de los muros es muy ancho y las ventanas están muy altas y enrejadas, para protección por la vocación con la que fue construida, pero se está cayendo y es demasiado caro restaurarla para hacerla el museo que queremos”, expresó la funcionaria.

Pero no sólo el descuido la ha dañado, también actos como los del alcalde de dos administraciones atrás, quien “desapareció” la campana monumental sin que haya habido consecuencias hasta ahora, reclamó.

Tierra de apaches, Janos tiene más de 2 mil sitios arqueológicos en primera fase de prospección, como La Juanaqueña, que exhibe más de 400 terrazas y de la que se cree que fue el asentamiento final de los pueblos indios de la zona.

“Al llevarse a cabo las excavaciones se encontraron cultivos de maíz a los que al hacerles la prueba del carbono, se descubrió que era el más antiguo del estado”, recalcó el director de Turismo y Cultura, Alejandro López Sánchez.

Describió que a lo largo del territorio hay varias áreas de petrograbados, una de ellas conocida como El Peñón del Diablo, tiene figuras antropomórficas y de fauna de la región, las cuales describen la cosmovisión, de 8 mil años de antigüedad.

Río arriba hacia el oeste de la cabecera municipal, está la presa en Casa de Janos, ubicada entre riscos naturales que permiten el turismo de montaña, fue guarida de los apaches Ju, Gernónimo, Manga Coloradas y cuya boquilla tiene una sección vertical de 25 por 40 metros, comentó.

La ruta sigue a los Alisos, El Carcae , el Cañón de Güainopa, a un corredor de la mariposa monarca y al sitio llamado “Las Letras” que tiene jeroglíficos plasmados sobre rocas de gran dimensión en medio de un área natural para acampar.

Dentro de esta riqueza natural está la Reserva de la Biósfera de Janos, en la que es endémico el perrito de la pradera y alberga a la única manada de búfalo salvaje del país, con 140 animales que pueden llegar a verse en el perímetro.

La solidaridad y la unión, son características en los pobladores de Janos, entre los que destaca el artesano de 74 años, Vicente García Toi, quien es un ícono de la mezcla tan basta que tiene Janos, al ser descendiente de chinos.

“El choque cultural que tenemos es tremendo, hay mormones, menones, mestizos y jornaleros del sur con hasta cinco lenguajes, ya asentados aquí”, expuso el director de Obras Públicas del Municipio, Arturo Chávez Cisneros.

La región es agrícola y ganadera, gracias al clima de la región que sirve como un agroquímico natural y también para la alimentación excepcional del ganado, consideró.

El abanico multicultural en Janos, engrana sus particularidades dentro del motor económico local, de perfiles muy diferenciados pero cuyo principal mercado común es Ciudad Juárez y el extranjero.

La Colonia Fernández de Leal, mormona desde su fundación, es básicamente es tierra de labor para durazno y chile, éste último, concentrado en un imponente plantío para exportación a la trasnacional neoyorquina, ConagraFoods, observó.

Su desarrollo tecnológico es ejemplar, pues los jornaleros portan un código de barras para checarlo en un lector portátil que llevan los supervisores, el cual registra virtualmente cuántos botes y de qué variedad ha juntado cada uno.

“Hay accesos cada 50 metros para seguridad, los tractores tienen GPS para reducir al máximo el margen de error y el salario es de 250 pesos, son buenas condiciones para los trabajadores”, aseveró el director, Arturo Chávez.

La comunidad Tres Álamos, a su vez, es ganadera, mientras que la Buenos Aires es menonita y en ella vive uno los empresarios más prominentes y queridos, Bernardo Bergen Thiesen.

Fundador de un emporio con una tienda de abarrotes, quesería, taller mecánico y gasolinera, ofrece cientos de empleos directos e indirectos, e incluso ofrece créditos para la compra de alimentos: “El sentido de la vida es trabajar para ayudar a los demás”, opinó.

Dentro de la maravillosa serranía de Janos, los acantilados dibujan un camino de casi cuatro horas hacia la comunidad de Altamirano, donde 255 habitantes sobrevivían con celdas fotovoltaícas, la ganadería y un aserradero.

“Siempre había estado abandonada, pero en esta administración, el Municipio invirtió en una red eléctrica secundaria de 220 voltios, con un generador de 125 KBA que proporcionará el servicio al 95 por ciento de los pobladores”, explicó el funcionario.

Resaltó que es una obra sin precedente, gestionada por el alcalde, Sevastián Efraín Pineda Acedo, para elevar la calidad de vida entre la gente, ya que los paneles solares no soportan el uso de electrodomésticos como las lavadoras o licuadoras y estas actividades solían hacerse de manera rudimentaria.