Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.- Como parte del proyecto “Onéami, Escuela para Padres”, implementado por la organización Formación y Desarrollo Familiar NCG, A.C. con apoyo de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, A.C. se realizó la entrega de reconocimientos a 25 usuarios del Centro de Rehabilitación NCG por concluir los talleres “Construyamos un mundo de paz” y “Crecimiento personal”, impartidos como parte del “Programa de Rehabilitación Integral”, brindándoles espacios de reflexión y de aprendizaje para que impulsen su inteligencia emocional, así como su desarrollo humano y social.

La entrega de reconocimientos fue encabezada por la Ing. Laura Cristina Rodríguez Quintana y la Lic. Alejandra Aranda Murillo, Directora y Coordinadora de “Onéami, Escuela para Padres”, respectivamente; el Mtro. Víctor Alonso Chaparro Sánchez, Docente de la UACJ en NCG y el Lic. Gabriel Bolívar Galeana, Director del Centro de Rehabilitación NCG.

En su intervención, la Ing. Laura Cristina Rodríguez Quintana, Directora del proyecto “Onéami, Escuela para Padres”, explicó que ambos talleres se impartieron en 12 sesiones, período en el cual los participantes abordaron temáticas como el diálogo, como el mejor método para el manejo de conflictos; la toma responsable de decisiones y la cultura del autocuidado para construir un mejor futuro; la importancia de la autoestima y de la familia para mejorar la calidad de vida, propia y familiar, entre otros.

Por su parte, el ingeniero Jesús Nájera Lom, Director de Fechac en la zona de NCG, comentó que los empresarios chihuahuenses invierten en proyectos como “Onéami, Escuela para Padres”, que ofrecen a la comunidad más vulnerable espacios de convivencia sana, orientados al desarrollo de las habilidades de vida, para que cada persona se convierta en protagonista de su propio destino y logre mejorar su calidad de vida, para sí mismas y para su comunidad.

Todos los proyectos impulsados por Fechac son posibles gracias a un modelo de responsabilidad social compartida que suma los esfuerzos de los empresarios chihuahuenses, quienes aportan recursos económicos y el trabajo voluntario de 130 consejeros provenientes de organismos empresariales; el Gobierno del estado, que recauda solidariamente las aportaciones a través de su secretaría de Hacienda; el Congreso del Estado, que emite un decreto que permite este mecanismo; y las organizaciones de la sociedad civil, que coinvierten con la Fundación y operan proyectos enfocados en formar una mejor comunidad.