Noticias de Chihuahua.- La administración de César Duarte Jáquez habría desviado por lo menos 142 millones 833 mil 333 pesos en favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI), provenientes tanto de las deducciones al salario de los trabajadores del Gobierno del Estado, como de la misma Tesorería de la Secretaría de Hacienda.

De acuerdo a la Secretaría de la Función Pública, se han cuantificado poco más de 79 millones de pesos que fueron deducidos de las compensaciones de los empleados con puestos de jefes de departamento y superiores, desde el 2010 hasta el 2016, con fines partidistas.

Dentro de estas retenciones se engloban los 14 millones 609 mil 583 pesos que se entregaron al tricolor en el 2015 para financiar el proceso electoral federal de ese año, lo cual derivó en una investigación por parte de la Fiscalía Especializada para la Persecución de Delitos Electorales (Fepade) que tiene vinculados a proceso desde el 27 de junio del presente año al exdirector de Egresos, Jesús Olivas Arzate; al ex director de Programación y Control de Pagos, Miguel Ángel Mezquitic; al secretario de Hacienda, Jaime Herrera Corral y al ex director de Finanzas del PRI, Pedro Mauli Romero Chávez.

Sin embargo, estos 79 millones sólo son de las dependencias y áreas de la administración central, los que representan únicamente una tercera parte de todas las retenciones salariales que se pudieron haber hecho a lo largo del sexenio duartista.

Por otra parte, se abrió una investigación por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) por el desvío de 63 millones 833 mil 333 pesos de la cuenta de nómina de la Secretaría de Hacienda, entre 2014 y 2015, a través de un esquema de simulación que permitía la extracción de recursos de la Tesorería de Hacienda para realizar supuestos pagos de compensaciones, que en realidad eran entregados directamente al PRI.

Este esquema de simulación se generó a partir de enero del 2014, cuando el ex gobernador César Duarte Jáquez ordenó que se extrajeran cinco millones de pesos mensuales de la Tesorería de la Secretaría de Hacienda, de los cuales tres millones se entregarían al Revolucionario Institucional y los dos restantes serían para pagar a personas que el mismo mandatario indicara.