Noticias de Chihuahua.- La nostalgia, las bajas temperaturas hacen que en invierno haya mayor necesidad de consumir alimentos y tener más hambre.

Así como en la temporada de verano la temperatura corporal aumenta, en invierno la temperatura tiene descenso, por lo que el organismo para recuperarla pide más calorías por lo que la gente tiene más apetito.

Con que el cuerpo baje dos o tres grados por debajo de los 36 grados ara que el antojo aparezca.

“Tener la temperatura adecuada es importante para el buen funcionamiento del cuerpo, e igual que cuando hace calor usamos el sudor para bajar la temperatura, cuando tenemos frío tenemos mecanismos para subirla que utilizan energía y, por lo tanto, aumenta nuestra necesidad de calorías”, indicó la nutrióloga Ana María González.

“El frío no aumenta nuestra demanda de energía, sino el descenso en la temperatura de nuestro cuerpo, ya que el cuerpo produce calor a través de los temblores en los músculos al titiritar, la necesidad de movernos constantemente, el efecto térmico de los alimentos’, que pasa después de comer”, señaló.