La verguenza olímpica
May 18th, 2008 | By admin | Category: :: Deportes
Andy Sánchez.-
Nuevo Casas Grandes.- Mayúscula sorpresa y enorme indignación dejó a todo México la eliminación del equipo de futbol varonil que participó en el Preolímpico de Carson, California, allá¡ en el vecino país del norte.
Y es que no es para menos puesto que todos los jugadores que nos representaban en ese minitorneo válido para asistir a los Juegos Olímpicos de Beijing en agosto próximo juegan en primera división del futbol mexicano y no sólo eso, sino que la mayoría son titulares indiscutibles en sus equipos.
Lo que auguraba muchas esperanzas de hacer un buen papel, pero no en este preolímpico, sino que ya se hablaba de colgarse una medalla allá en China, según el entrenador Hugo Sánchez.
Pero el destino les tenía preparada una sorpresa muy desagradable, ya que desde los juegos de preparación hubo problemas para conjuntarse y sobre todo para meter el balón en el arco enemigo.
Todo esto fue creando un ambiente raro y cierta incertidumbre entre la gente que está involucrada en el medio del futbol, los mismos medios de comunicación pusieron el estándar del equipo muy alto y echaron a volar las campanas porque la base del equipo eran jugadores que habían sido campeones del mundo en la categoría Sub-17.
Con otra mentalidad, con otro sistema de juego, eran mucho más rápidos y mucho más fuertes, poco a poco la presión fue subiendo hasta llegar al primer juego de grupo donde se verían las caras con Canadá, el resultado: empate a uno en un juego en el que se cansaron de fallar y en el que de no ser por las agallas de un voluntarioso César Villaluz que consiguió un penal tal vez la eliminación hubiera llegado mucho antes.
Para el segundo juego el rival era Guatemala, en ese encuentro México dio un primer tiempo muy bueno, con mucha llegada, pero con una puntería malísima, se puso adelante 1-0 pero casi para finalizar en primer tiempo en una llegada (la primera de ellos) cayó el gol del empate.
Por lo mostrado en el terreno de juego parecía que en la parte complementaria el tricolor daría trámite a un partido que prácticamente tenía en la bolsa, pero de los vestidores salió otro equipo sin espíritu, sin garra y sin ese extra que se debe de dar cuando se representa a un país, los guatemaltecos hicieron un gol más y calificaron a la siguiente ronda dejando al equipo mexicano incrédulo, sin habla y con la cara llena de vergüenza por lo mostrado en la cancha.
Las presiones y las críticas arreciaron para el equipo olímpico mexicano, sobre todo para su entrenador y aunque todavía faltaba un juego por disputar tenían que esperar por el resultado entre Guatemala y Canadá para saber cuantos goles tenían que meterle al representativo de Haití, el marcador fue de escándalo 5-0 favor los canadienses.
Esto obligaba a México a meterle seis a los haitianos o cuando menos cinco para tener derecho a un volado con los de Canadá.
La misión se antojaba difícil, pero no imposible, finalmente el día llegó y apenas alrededor del minuto 20 México logró su primer anotación que sería la única en la primera mitad.
La fragilidad mostrada por los haitianos daba esperanzas de que el tricolor lograra la goleada, pero en el segundo tiempo volvieron los males que los habían aquejado desde el principio y una y otra vez fallaron ante el marco enemigo todas las oportunidades que se les presentaron.
Algunas de ellas increíbles, hasta se dieron el lujo de errar un penalty, tocándole fallar al jugador César Villaluz que hasta entonces era el único que se salvaba de la quema en el equipo.
Lo peor estaba por llegar, el equipo de Haití que ya jugaba con sólo nueve hombres por la expulsión de su medio de contención, logró lo impensable, algo que estaba fuera de cálculo en los planes de los mexicanos, logró un sorpresivo gol poniendo más que incómoda la situación para la sub-23 mexicana.
Todavía el equipo mexicano metió cuatro goles más, pero pudo haber hecho diez si sus delanteros hubieran salido acertados, lo que los hizo quedar eliminados de los Juegos Olímpicos por primera vez en una primer ronda del área de CONCACAF, sumando un fracaso más a su estratega Hugo Sánchez al frente de las selecciones del país.
Esta vez no había pretextos, nada pudo excusar la mala actuación del equipo mexicano y una vez más mordiéndose el orgullo, humillado, golpeado en su ego y arrastrando el prestigio que se tiene en la confederación.
Se regresaba una vez más por la puerta de atrás, cabizbajos, tristes y sin todavía entender que había pasado en este preolímpico de pesadilla que al final calificaría al odiado enemigo norteamericano y a la sorprendente Honduras que por segunda vez consecutiva calificaba a unos eventos de esta magnitud.
Las consecuencias de la eliminación dieron pie a la destitución del Director Técnico Hugo Sánchez y los jugadores que nos representaron son abucheados en sus equipos cada vez que tocan un balón en cualquier cancha donde se presenten, difícil para todos ellos que ya hablaban de pelear por una medalla, pero que al final sólo quedó en la más grande vergüenza que nos haya hecho pasar un representativo olímpico ejemplificando perfectamente el popular dicho de que “Cae más pronto un hablador que un cojo”.
andy@akronoticias.com




