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Pocos diabéticos se tratan bien la enfermedad

May 25th, 2008 | By admin | Category: :: Salud

De acuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2002 había 177 millones de personas con diabetes alrededor del mundo. Para 2030 se espera que esa cifra se transforme en 366 millones. Sin lugar a dudas un panorama poco alentador para una enfermedad crónica e incurable, pero sin embargo “tratable”, que presenta como hecho más resonante en su propia historia el descubrimiento de la insulina en el año 1921.

Antes de esa fecha, la expectativa de vida de un paciente con diabetes era corta. Hoy, 87 años después, las cosas han cambiado: cada vez hay mayores avances en lo que respecta no sólo al tratamiento y abordaje de esta afección, sino también a su detección precoz.

La medición de glucemia es el cuidado fundamental que deben tener los afectados. Más -aún así- los especialistas afirman que sólo el 30 % de quiénes saben que padecen diabetes trata correctamente esta condición; pero además, el 50 % de los enfermos desconoce su situación. Este escenario genera que, también según la OMS, cada 10 segundos muera en algún rincón del planeta una persona como consecuencia de las complicaciones provocadas por la diabetes.

Complicaciones innecesarias

“La diabetes es una enfermedad cuya prevalencia está creciendo cada vez más en los países en desarrollo como el nuestro. Si nos guiamos por las cifras de la OMS, dos tercios de las personas que mueren por complicaciones, lo hacen antes de los 45 años. En la Argentina tenemos aproximadamente dos millones y medio de afectados. Esa cifra equivale -tal como lo indicara la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo realizada en 2005 y cuyos resultados fueron publicados en 2006- al 8,5 por ciento de la población local”, detalló el doctor Juan José Gagliardino, director del Centro de Endocrinología Experimental y Aplicada (CENEXA), institución colaboradora en diabetes para la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Frente a esta problemática, ¿cuáles son los caminos que deben tomarse?. La respuesta está en la prevención, la detección precoz y el control de la enfermedad para evitar complicaciones.

“La primera de las herramientas debe ponerse en marcha impulsando cambios en el estilo de vida y la alimentación de quiénes presentan intolerancia a la glucosa o tolerancia alterada. En segundo término, es importante establecer un sistema consensuado que permita detectar los indicadores que hablan de diabetes. Pero acá nos enfrentamos a un problema: por lo general, una persona sana no va a querer pincharse el dedo para conocer su glucemia. Entonces, lo que se puede hacer es implementar un sistema de ‘Score’ que mediante un interrogatorio permite obtener un número que representa un determinado riesgo. Si esa cifra es superior a 31, la persona está en riesgo. Recién ahí se procedería -con indicios claros obtenidos de la consideración de múltiples factores como la edad, el Índice de Masa Corporal (IMC), la historia familiar, el género, la práctica de actividad física y la presión arterial- a realizar la extracción de sangre”, explicó el doctor Gagliardino, al mismo tiempo que aclaró que esta metodología, vigente en Europa, sólo fue puesta en práctica en nuestro país como parte de un proyecto “piloto” impulsado por la obra social de los trabajadores de edificios.

“En cuanto a la prevención de las complicaciones en las personas que ya sabemos diabéticas, lo fundamental es que exista una adecuada intervención del paciente por parte del médico especialista. Sin duda el primer paso consiste en concientizar a la persona sobre la necesidad de ejercer un adecuado autocontrol. El enfermo tiene que saber que no sirve que se mida el azúcar o la glucemia sólo a la mañana pues éste es un indicador que varía a lo largo de todo el día no sólo como consecuencia de la ingesta de alimentos, sino también por la producción hepática y la utilización de este recurso por parte de los músculos”, consignó el doctor Félix Puchulu, jefe del consultorio externo en Diabetes de la división Diabetes del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Al ser consultado sobre el parámetro que debe ser tenido en cuenta, el especialista refirió que “lo más acertado es el marcador de Hemoglobina Glicosilada (HbA1) que toma un promedio de todas las mediciones de un determinado período, por lo general tres meses. Cuando la HbA1 está por encima del siete por ciento hay bajarla incrementando los cuidados, pues uno siempre tiene que tratar de mantener la diabetes como si no existiera diabetes. Para eso, los caminos pueden ser muy variados y en definitiva no importan tanto”.

 

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