Prd en Chihuahua, en caída libre
Sep 3rd, 2008 | By admin | Category: Ave Fenix
REVISTA AVE FÉNIX
OPINIÓN POLÍTICA
Cae Del 10 Al 2 Por Ciento
La Aceptación Ciudadana
Hacia El PRD En El Estado De Chihuahua
Alicia Romero Álamos.
El Partido de la Revolución Democrática en el Estado de Chihuahua va en caída libre con respecto de la aceptación ciudadana porque, aunque comparado con los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional en el Estado nunca ha rebasado el 10 por ciento de aceptación, ahora se encuentra en un desastroso 2 por ciento, según ha aceptado el diputado local Víctor Quintana Silveyra quien señaló la semana antepasada que: “es evidente que el PRD ha perdido fuerza en el Estado de Chihuahua”.
Pero la pérdida en la aceptación de la ciudadanía no solamente se circunscribe al Estado de Chihuahua pues, factores que tienen que ver con sus métodos de comportarse incluso a nivel interno, lo han llevado al desprestigio y por ende a la desconfianza.
En el entorno del Estado de Chihuahua, el PRD se ha significado por ser un partido que no ha sabido sostener su crecimiento y que, por el contrario, se ha visto desfortalecido por múltiples hechos que, en meses pasados, obligaron a alrededor de 800 perredistas a renunciar en masa al partido, por considerar que no se manejaba con democracia y por cerrar espacios a quienes no pertenecían a los grupos que tenían o tienen bajo control al instituto político.
Y ha sido el propio Víctor Quintana Silveyra quien provocó tal distensión en el perredismo chihuahuense cuando se bloquearon las aspiraciones y trabajos de los grupos que apoyaban a la licencia Edna Lorena Fuerte González en la búsqueda de la candidatura a la diputación local, cargo que hoy ostenta el referido político, ahora más ocupado en intervenir en el conflicto que prevalece entre empresarios mineros y ejidatarios en Dolores, Municipio de Madera.
Fue precisamente Edna Lorena Fuerte González quien encabezo la desbandada perredista, al renunciar al PRD después de las múltiples marrullerías que, según más de un millar de inconformes, señalaron en su momento, cometidas a favor de Quintana Silveyra, lo que provocó que, unos días después de la renuncia de Fuerte González, la siguieran medio millar más de inconformes que, con su renuncia al PRD no solamente provocaron una importante baja en el padrón de miembros del partido, sino que lo debilitaron a grado tal que, ni la salida de Héctor Barraza Chávez de la presidencia del instituto político en el Estado de Chihuahua, ha logrado fortalecerlo, habiendo sido el oriundo de Namiquipa otro factor de división interna.
En los aspectos municipales el de la Revolución Democrática tampoco ha sido un partido confiable ni siquiera para su militancia. En el Comité Directivo Estatal de ese organismo, se tienen datos que pretenden pasarse por ocultos, de los graves conflictos que este partido ha atravesado en Municipios como Juárez, Chihuahua, Nuevo Casas Grandes y Madera, entre otros.
No es desconocido que en los Municipios mencionados el PRD atraviesa por una gran división entre los distintos grupos en él incrustados, lo cual ha impedido que en esas municipalidades el partido haya logrado avanzar, habiendo obtenido apenas unos cuantos regidores que prácticamente no hacen peso en las decisiones tomadas en los Cabildos, en los que los perredistas han actuado más con beligerancia que con el verdadero interés de servir a sus comunidades. Esto ha sido otro factor de debilitamiento y de pérdida de confianza ciudadana.
Si se habla del nivel nacional, el perredismo también sufre la trágica realidad del descrédito y del desplome de su aceptación por parte de la ciudadanía.
A este nivel también desde el fondo del partido se han alzado voces aceptando que los métodos políticos del partido, han desilusionado a mucha gente y en esto, seguramente, mucho tienen que ver las posturas particulares y unilaterales, autoritarias y fascistas, de grandes personalidades del instituto político, como Andrés Manuel López Obrador, del senador Carlos Navarrete Ruiz y de diputado federal Javier González Garza; de Alejandro Encinas Rodríguez y de Jesús Ortega Martínez quienes, todos ellos desde donde están colocados, se han encargado de echarle más lodo a su partido. No se hable, digamos, del proceso electoral interno que todavía está en boga y que, como los mismos perredistas lo han aceptado y dicho en repetidas veces, “es un verdadero cochinero”.
La caída libre del Partido de la Revolución Democrática en Chihuahua es más que evidente. Esto lo ha palpado el propio Andrés Manuel López Obrador en cada una de sus visitas al Estado, en las que se ha percatado de que cada vez son menos los que logra convocar. En realidad lo que sucede es que los perredistas no han sabido manejar correctamente su muy particular democracia. AF




