Requiescat In Pace Armando Villarreal
Abr 12th, 2008 | By admin | Category: Oscar Klassen
“…A déclaré dans son novenario
Il a abrité un mystère…”
Dominio Público
Siempre tuvo un aire de personaje de película mexicana en blanco y negro. Y así fue él, oscilando entre los claroscuros de la existencia, buscando definirse por el albo o por el azabache, en la vertiginosa carrera de caballos en la que se movió en los últimos años de su vida.
Descendiente del mítico Juan Marta, Armando ya no está, y realmente espero (como el resto de la sociedad), que alguno de los personajes que lo vivieron de cerca en la lucha que había emprendido, capte la esencia del movimiento y tome el inobjetable liderazgo que ejerció durante estos últimos años.
Armando Villarreal Marta nació para morir por una causa social; y ahí radicaba ese aire que le mencioné al principio. Audaz pero organizado, los años le enseñaron que la prudencia también es un arma importante en el quehacer diario de la política y lo aprendió para aplicarlo.
Doña María Elva, su madre, se frecuentaba con mis padres cuando era yo un niño, y era habitual que me tocara acompañar a Armando y a su hermano Lázaro al rancho de su propiedad.
Muchos años después, en la década de los noventa, Villarreal renunció al Pri y, por una casualidad, mi padre, que pasaba por ahí, le sirvió de testigo presencial a esa renuncia.
Eran los tiempos en que me tocó servir como presidente del Comité Municipal del PRD.
Se incorporó al grupo de personas que buscábamos que la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez iniciara los trabajos en esta ciudad, en los tiempos en que Wilfrido Campbell Saavedra era rector de la misma.
Posterior a eso, Armando se inscribió en la lucha de izquierda a través del PRD, siendo postulado en 1995 como candidato a la Diputación Local, quedando a unos cuantos votos de incorporarse al Congreso del estado por la vía del segundo reparto.
Y luego, se encontró con su vocación en el movimiento campesino que impulsó y logró la Ley de Energía para el Campo.
Le he contado lo que se de la vida pública de Armando Villarreal Marta en pocas palabras.
Pero ahora le voy a contar algo más:
Si debemos señalar a culpables directos de la muerte de este líder campesino, marcaremos con índice de fuego al gobierno federal.
Yo no digo que la orden para matar a Armando haya salido o no de las esferas gubernamentales.
Lo que si afirmo de manera categórica, es que el gobierno en sus tres niveles es responsable de la ola de violencia en la que se encuentra sumido el estado y particularmente Nuevo Casas Grandes y su región, pero además la poca efectividad de las corporaciones policíacas e investigadoras para resolver los crímenes y evitar la frecuencia mortal de éstos nos hacen pensar muchas cosas sospechosas, aunque no podemos afirmarlas.
Armando ha sido asesinado en el tiempo y el espacio propicio como para que su crimen quede impune, pues son estos los días en los que, por las mañanas, revisamos los medios de comunicación para saber a quien asesinaron, o a quien “levantaron” y casi siempre, hay novedades al respecto. Es un hábito morboso en el que la sociedad toda se ha sumergido, pero es nuestra realidad: es una moda fatal, al amparo de la ineficacia oficial.
Es común que los medios electrónicos consignen lo que las autoridades señalan: las policías nacionales carecen de equipo para enfrentar a la delincuencia organizada (mas organizada que ellos, evidentemente).
Pero eso ya no es una excusa. Dinero para combatir al crimen tienen ellos, no nosotros. Y si, como hasta hoy queda claro, no saben ni pueden hacer la labor, ¿de que ha servido que se instalen en los Pinos por la vía del fraude? ¿Acaso el único tema importante en la agenda nacional es como escatimar el petróleo, riqueza que nos pertenece a los mexicanos, no al gobierno?.
La seguridad de los mexicanos ha quedado en las manos de especuladores profesionales que próximamente cotizarán en la mítica bolsa de valores, vía la industria de las armas.
Por eso, por ser incapaces de proteger y salvaguardar la seguridad de los mexicanos, el gobierno federal debe cargar con las culpas y las responsabilidades cada vez que se pierde una vida en esas condiciones y términos.
Y usted me podrá decir, con justa razón, que muchas de las personas que han muerto en los últimos meses en circunstancias violentas pudieran tener algún nexo con el crimen organizado, y yo le respondo que es cierto, pero que no todos los casos son iguales, y los encargados de deslindar responsabilidades ni siquiera se han preocupado de establecer líneas de investigación confiables, y todavía mucho menos, de ofrecer un resultado mediano a cada investigación.
La muerte de Armando Villarreal Marta no debe quedar impune, porque resolviendo su caso, es seguro que la sociedad ejercerá la suficiente presión para que se aclare el resto de los asesinatos ocurridos en los últimos seis meses en esta ciudad mexicana olvidada, este pueblo sin ley y sin representantes populares que tengan valor suficiente como para exigir justicia. Ah, pero eso si, ya escucharemos a los diputados, al gobernador y al presidente municipal referirse a este hecho como algo en lo que todo el aparato oficial trabajará para resolver y aclarar, así como castigar a los culpables…y luego otra vez la nada, la eterna nada cuando se trata de dar resultados.
Los que lo conocimos y aun los que no, pudimos estar de acuerdo o no con Armando Villarreal Marta, su estilo y su lucha.
Sin embargo, es innegable que el hombre es su circunstancia, y Armando se adaptó a lo que le tocó vivir, y lo asumió en todo momento.
Su vida le fue útil a la sociedad, pues representó una voz que hablaba fuerte en defensa del pobre, y que además, obtuvo resultados que transforman la historia del México actual.
A su muerte seguirá siendo útil, pues a partir de hoy, su nombre deberá ser sinónimo de lucha, de presión y de bandera.
Este no pretendió ser un panegírico, no lo es. Es solo un vehículo que utilizo para encauzar mi coraje, mi dolor y mi impotencia.
De seguir así la actitud del gobierno federal, pronto se logrará el sueño de Felipe I, el rey de los que temen: no tendrá voz opositora y sus anhelos fascistas campearán por encima de las voluntades humanas.
Alguien tiene que hacer algo.
Diputados, despierten.
Yo, por lo pronto, ofrezco mi pluma para registrar los hechos, consignarlos y exigir desde esta tribuna pública, la democracia ya, la patria para todos y, sobre todo, la seguridad que todos queremos.
Un último mensaje para el rey de los que temen: si el barco se hunde, ¿tú vas a sobrevivir?
Descanse en paz Armando Villarreal Marta.
Cualquier reclamación que sea sin membretes.




Le felicito por su clarísima opinión y la hombría de sus posiciones. No es frecuente hallar editoriales buenos como este de Usted.
¡ARMANDO VILLARREAL MARTHA!
Por: Román Corral.
¡EL FOXISMO EMPRESARIAL,
ENCARCELÓ A VILLARREAL,
AL LÍDER CAMPESINO,
DE MI CHIHUAHUA NATAL!
¡CIMBRARON JUSTAS DEMANDAS,
A LA CONCIENCIA NACIONAL,
CON PLANTONES, CAMINATAS,
DE LA GENTE DE VILLARREAL!
¡VIERNES CATORCE DE MARZO,
CORRÍA EL AÑO DOS MIL OCHO,
ASESINARON A ARMANDO,
LOS MATONES DE UN COMANDO!
¡LOS GOBIERNOS DE LOS RICOS,
ASEGURAN QUE SON ETERNOS,
PRONTO ARDERÁN EN LOS AVERNOS,
CON NUESTRAS PALAS Y PICOS!
¡LOS GOBIERNOS DE LOS RICOS,
CON CAMUFLAJEADOS MICOS,
MATARON A VILLARREAL MARTHA,
NUESTRO EMILIANO ZAPATA!
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* ROMÁN CORRAL SANDOVAL
“EL ESCRITOR DE BATOPILAS EN EL SIGLO XXI”.
“…Aunque en 1970 leía casi en tinieblas,
Batopilas le dio luz a mi espíritu”
*Miembro de la Sociedad de Escritores de Ciudad Juárez.A.C.; del Grupo Escritores Nacidos en Chihuahua; de la REMES, Red Mundial de Escritores en Español y de la AMAB, Asociación Mexicana de Autobiografía y Biografía.