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¿Por qué aparece el ajolote en el billete de 50 pesos mexicanos?

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El ajolote en el billete de 50 pesos y su profundo origen mítico

Seguramente tienes uno guardado en la cartera, o mejor dicho, atesorado en un cajón porque te da pena gastarlo. No eres el único. El famoso “billete del ajolito” se ha convertido en un fenómeno cultural que va más allá de su valor nominal para comprar unos tacos o un refresco. Pero, ¿alguna vez te has detenido a pensar que esa pequeña salamandra sonriente no está ahí solo por ser bonita? Hay una historia de resistencia, muerte y resurrección detrás de ese papel moneda que tienes en las manos.

El ajolote en el billete de 50 pesos no es una elección estética al azar del Banco de México; es un grito de identidad. En este artículo, vamos a desmenuzar la historia real, esa que conecta a los antiguos dioses mexicas con la crisis ambiental de Xochimilco, y por qué este anfibio es la metáfora perfecta de lo que significa ser mexicano hoy en día.

La huida de Xólotl y el rechazo a la muerte

Para entender el billete, tenemos que viajar unos cuantos siglos atrás, mucho antes de que existiera el peso mexicano. La mitología azteca es fascinante y, a veces, brutal. Aquí entra en escena Xólotl, el hermano gemelo de Quetzalcóatl. Mientras Quetzalcóatl era la “serpiente emplumada”, la luz y la vida, Xólotl representaba el atardecer, el inframundo y las deformidades. Pero no lo veas como un villano, sino como un sobreviviente nato.

La leyenda del Quinto Sol cuenta que, para que el sol y la luna pudieran moverse y dar inicio a la era actual, todos los dioses debían sacrificarse en el fuego. Imagínate la escena: una asamblea divina donde la cuota de entrada es la vida misma. Pero Xólotl dijo: “Nel, yo no me muero”. El dios tenía miedo, sí, pero también un deseo inquebrantable de seguir existiendo.

Las transformaciones del dios rebelde

Xólotl huyó del verdugo divino, Ehécatl (el dios del viento). Y aquí es donde la historia se pone buena y conecta con nuestra biodiversidad:

Aunque finalmente fue capturado y sacrificado para que el sol se moviera, su espíritu de resistencia quedó impregnado en el animal. El ajolote es la encarnación de ese dios que se niega a desaparecer, tal como lo explica el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma en diversas ponencias para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Esa es la narrativa que llevas en tu bolsillo: la resistencia ante la adversidad inevitable.

¿Por qué Banxico eligió al Ambystoma mexicanum?

El Banco de México (Banxico) no toma estas decisiones a la ligera. El cambio a la familia G de billetes buscaba resaltar el patrimonio histórico y natural de nuestro país. Y seamos honestos, le dieron al clavo. El billete de 50 pesos fue galardonado como el “Billete del Año 2021” por la Sociedad Internacional de Billetes de Banco (IBNS), ganándole a diseños de todo el mundo.

“El ajolote representa el ecosistema de ríos y lagos de Xochimilco, pero también es un símbolo de la regeneración mexicana. No es solo dinero, es identidad portátil”.

El diseño vertical, el color morado vibrante y la integración del ecosistema de Xochimilco no son solo “adornos”. Representan el México lacustre que alguna vez fuimos y que, a duras penas, seguimos siendo.

Características de seguridad que debes conocer

Aparte de la historia, este billete es una pieza de ingeniería en polímero. Aquí algunos detalles técnicos para que no te den gato por liebre (o renacuajo por ajolote):

Para detalles más técnicos sobre los elementos de seguridad, siempre es bueno consultar directamente al Banco de México.

La ciencia detrás del mito: Regeneración imposible

Aquí es donde la biología supera a la ficción. El ajolote (Ambystoma mexicanum) tiene una capacidad que ni en las películas de superhéroes se ve tan clara: la regeneración celular extrema. No solo puede regenerar una extremidad si la pierde (pata, cola), sino que puede regenerar su propio corazón, médula espinal e incluso partes de su cerebro. ¡Es una locura!

El Dr. Luis Zambrano González, investigador del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar y proteger a esta especie. Según sus investigaciones, el ajolote posee un genoma inmenso, mucho más grande que el humano, lo que guarda las claves de esta regeneración.

La eterna juventud (Neotenia)

Otra curiosidad científica es la neotenia. A diferencia de otras salamandras que se convierten en animales terrestres al crecer, el ajolote alcanza la madurez sexual manteniendo sus características de larva: vive en el agua, tiene branquias externas (esos “cuernitos” plumosos) y aleta dorsal. Es como si se negara a “crecer” o a abandonar su hogar acuático, lo cual rima poéticamente con el mito de Xólotl negándose a morir.

Shutterstock

La triste realidad de Xochimilco

No todo es color de rosa (o morado, como el billete). Mientras todos nos peleamos por coleccionar el billete “AA” sin circular, el ajolote real se está muriendo en su casa. El ecosistema de Xochimilco, Patrimonio de la Humanidad, está bajo un asedio brutal.

Las cifras son alarmantes. Según el censo de la UNAM:

En 1998 había 6,000 ajolotes por kilómetro cuadrado.

En 2014, quedaban menos de 36 por kilómetro cuadrado.

Hoy, encontrarlos en vida silvestre es casi un milagro.

Las amenazas reales

  1. Urbanización desmedida: El crecimiento de la CDMX le roba agua y espacio a los canales.
  2. Contaminación: Descargas de drenaje directo a los canales.
  3. Especies invasoras: Aquí hay un villano introducido por el humano: la carpa y la tilapia. Estos peces fueron introducidos hace décadas con fines “alimenticios”, pero resultaron ser depredadores voraces que se comen los huevos y a los ajolotes juveniles.

Organizaciones gubernamentales como la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) trabajan en programas de conservación, pero la batalla es cuesta arriba.

Numismática: La locura de los precios

Hablemos de lana. Desde que salió el billete, internet se llenó de ofertas ridículas. “Vendo billete del ajolote serie AA en 500,000 pesos”. ¿Es real esto? La respuesta corta es: NO.

Consultamos con expertos en numismática y la realidad es mucho más fría. Si bien un billete con número de serie bajo (ej. AA0000001) o con algún error de impresión raro puede valer miles de pesos para un coleccionista serio, el billete promedio que sacas del cajero vale… exacto, 50 pesos.

La especulación ha hecho que la gente los acapare, lo que irónicamente saca de circulación el mensaje que el billete intenta transmitir. Es un objeto de uso corriente que se volvió objeto de culto.

ADVERTENCIA Y RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD

⚠ Cuidado con el mercado negro de mascotas

El furor por el billete ha reavivado el interés por tener ajolotes como mascotas. Por favor, ten mucho cuidado. El Ambystoma mexicanum es una especie en peligro crítico de extinción según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Si vas a adquirir uno, asegúrate de que provenga de una UMA (Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre) registrada legalmente ante la SEMARNAT. Comprar ajolotes extraídos ilegalmente de Xochimilco no es amor por la naturaleza, es contribuir a su extinción definitiva. Además, son animales delicados: requieren temperatura del agua controlada (fría), filtración específica y alimentación viva. No son peces dorados.

Preguntas Frecuentes sobre el Ajolote y el Billete

¿Qué significa el ajolote para los mexicanos?

Representa la capacidad de regenerarse y resistir ante la adversidad. Culturalmente, es un vínculo vivo con el pasado prehispánico y el dios Xólotl, simbolizando la identidad que se niega a desaparecer a pesar de la modernidad.

¿Cuánto vale realmente un billete de 50 pesos del ajolote?

Para transacciones comerciales, vale 50 pesos. En el mercado de coleccionistas, solo piezas con series muy bajas (AA), errores de impresión certificados o condiciones perfectas “sin circular” pueden alcanzar valores de entre 100 y 2,000 pesos realistas, aunque en internet pidan millones.

¿Por qué el ajolote no envejece como otras salamandras?

Debido a la neotenia. El ajolote conserva sus rasgos larvales (vida acuática, branquias) durante toda su vida adulta y reproductiva, una característica evolutiva única que le permite sobrevivir en el entorno lacustre de Xochimilco.

¿Dónde puedo ver ajolotes en la Ciudad de México?

Puedes visitarlos en el Zoológico de Chapultepec, en el Museo del Axolote en Chignahuapan (Puebla) o en los embarcaderos ecológicos de Xochimilco que colaboran con la UNAM, como en la zona de Cuemanco.

El ajolote somos nosotros

Al final del día, mirar ese billete morado debería provocarnos algo más que ternura. El ajolote en el billete de 50 pesos es un recordatorio de fragilidad y fuerza al mismo tiempo. Como Xólotl, el mexicano siempre busca la forma de transformarse para sobrevivir a las crisis, a los temblores, a las economías difíciles.

Pero la supervivencia del ajolote biológico depende de nosotros. No basta con guardar el billete en la cartera; necesitamos cuidar el agua y apoyar los proyectos de conservación reales. Porque si el ajolote desaparece de Xochimilco, una parte fundamental de nuestra alma se irá con él. Y esa, amigos, no hay billete que la pague.

¿Te animas a apoyar? La próxima vez que vayas a Xochimilco, evita la “fiesta masiva” y busca los tours bioculturales que donan parte de sus ingresos a la limpieza de los canales. El cambio empieza ahí.


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