Por qué suben los precios si la inflación está bajando
Es una escena que se repite en cada rincón de América Latina en este inicio de 2026: los titulares de prensa anuncian con optimismo que la presión inflacionaria cede, mientras que el ciudadano, frente al estante del supermercado, constata una realidad diametralmente opuesta. La pregunta es inevitable y urgente: ¿por qué suben los precios si la inflación está bajando? No se trata de una alucinación colectiva ni de una manipulación burda de las estadísticas; se trata de una profunda incomprensión de la dinámica monetaria y de los mecanismos de transmisión de precios que rigen nuestra economía globalizada.
Como periodistas de investigación y especialistas en el ámbito económico, debemos ser categóricos: la baja en la tasa de inflación no es sinónimo de abaratamiento. Es, sencillamente, una desaceleración en el ritmo de encarecimiento. El daño al poder adquisitivo ya ha sido perpetrado y, bajo el sistema económico actual, los precios rara vez retroceden a sus niveles prepandemia o pre-crisis. En este extenso reportaje, desglosaremos las capas de esta paradoja que mantiene a las familias en un estado de precariedad financiera persistente, analizando desde la rigidez de los servicios hasta el fenómeno de la codicia corporativa.
La ilusión de la desinflación: Un aumento sobre el aumento
El primer error conceptual que debemos erradicar es confundir la desinflación con la deflación. Cuando el Banco de México (Banxico) o la Reserva Federal informan que la inflación ha bajado, por ejemplo, del 8% al 4%, no están diciendo que las cosas cuesten menos. Están confirmando que el costo de vida ha subido un 4% adicional sobre el precio ya inflado del año anterior. Es una acumulación matemática que el bolsillo percibe como un castigo sin fin.
La memoria del consumidor es de largo plazo, mientras que la estadística económica es mensual y comparativa. Según el prestigioso economista Luis Foncerrada, asesor de la American Chamber of Commerce of Mexico, existe una brecha cognitiva dolorosa: nosotros comparamos el precio del kilo de carne con lo que pagábamos hace tres años, mientras que el gobierno lo compara con el mes pasado. Esta diferencia de perspectiva es la raíz del escepticismo ciudadano hacia las cifras oficiales del INEGI.
“La inflación es un impuesto silencioso que no requiere aprobación legislativa. Una vez que el nivel de precios escala, se vuelve el nuevo estándar operativo para toda la cadena de suministro.” — Jonathan Heath, Subgobernador de Banxico.
La rigidez de la inflación subyacente y los servicios
Para entender por qué suben los precios si la inflación está bajando, es vital observar el comportamiento de la inflación subyacente. A diferencia de los productos agropecuarios o energéticos, que pueden bajar si hay una buena cosecha o una tregua geopolítica, los servicios (rentas, educación, seguros, servicios médicos) presentan una “rigidez a la baja” extrema. Una vez que una colegiatura o un contrato de arrendamiento sube, es prácticamente imposible que el proveedor decida reducirlo.
El doctor José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), sostiene que factores estructurales como la inseguridad en las rutas logísticas y el aumento de las cuotas patronales mantienen los costos operativos en niveles récord. Aunque el precio del trigo baje en el mercado internacional, el costo de transportar ese pan a su mesa sigue subiendo debido a los seguros de carga y los salarios ajustados por el salario mínimo.
Sellers’ Inflation: La codicia corporativa bajo la lupa
Un factor que ha ganado relevancia en las investigaciones económicas más recientes es la denominada “Greedflation” o inflación por codicia. Investigaciones lideradas por la Dra. Isabella Weber en la University of Massachusetts Amherst sugieren que grandes corporaciones han utilizado la narrativa de la inflación general para aumentar sus márgenes de beneficio de manera desproporcionada. Al existir un consenso social de que “todo está subiendo”, las empresas encuentran una ventana de oportunidad para elevar sus precios por encima de sus costos reales de producción.
Este comportamiento genera una inercia donde los precios se mantienen elevados incluso cuando los cuellos de botella en las cadenas de suministro han desaparecido. Es una transferencia de riqueza masiva desde el consumidor final hacia los accionistas, amparada en la confusión de los mercados. Por ello, el fenómeno de por qué suben los precios si la inflación está bajando tiene una componente de decisión empresarial que no siempre responde a las leyes de oferta y demanda.
Precauciones y Recomendaciones para la Supervivencia Financiera
En este entorno de “carestía estable”, es imperativo que el ciudadano actúe con rigor técnico en la gestión de sus finanzas. No espere un alivio que las gráficas prometen pero que el mercado no entrega.
| Factor de Riesgo | Acción de Mitigación Profesional |
|---|---|
| Tasas de Interés Elevadas | Los bancos centrales mantendrán tasas altas para frenar el consumo. Liquide deudas de tarjetas de crédito de inmediato. |
| Erosión del Ahorro | El efectivo pierde valor cada día. Utilice instrumentos como Cetes o cuentas de alto rendimiento para protegerse. |
| Contratos de Arrendamiento | Negocie cláusulas de ajuste basadas en la inflación real y no en expectativas proyectadas. |
| Gasto Hormiga | En 2026, los pequeños lujos innecesarios representan una fuga de capital del 15% anual debido a la inflación acumulada. |
El impacto en la canasta básica y la nutrición
Uno de los puntos más críticos de por qué suben los precios si la inflación está bajando es su efecto en la seguridad alimentaria. Los alimentos frescos forman parte de la inflación no subyacente, la más volátil y la que más ha sufrido por el cambio climático y las sequías en México y el cono sur. Esto provoca que, mientras la inflación general baja gracias a los precios de la tecnología o la ropa, el precio del huevo, la leche y las verduras continúe al alza. Esta “inflación de los pobres” es la que realmente define la calidad de vida de la mayoría.
Preguntas Frecuentes sobre el fenómeno de precios altos
¿Por qué las empresas no bajan los precios si sus costos disminuyen?
¿Qué es la inflación acumulada y cómo me afecta?
¿Ayuda el fortalecimiento de la moneda nacional?
¿Cuándo se detendrá el alza de los servicios?
La nueva normalidad de los precios altos
En conclusión, comprender por qué suben los precios si la inflación está bajando es un ejercicio de realismo financiero necesario para este 2026. No podemos esperar a que la economía retroceda a un pasado idealizado. La desinflación actual es una tregua, no un alivio. El verdadero desafío reside en la optimización de los ingresos y en la vigilancia constante de los márgenes comerciales que nos imponen. La soberanía financiera hoy más que nunca depende de la información y de la capacidad de cuestionar las narrativas de estabilidad que no se reflejan en el ticket de compra.

